África siempre había sido un continente que atraía mi mirada. Su colorido, sus gentes, sus sonidos, su aire. Era una pasión muy dentro de mí que latía con fuerza, en silencio, de manera casi imperceptible pero constante.

Nunca sabré si fue simplemente una atracción o una reminiscencia de las vidas pasadas. La cultura africana fue el motor que me inspiró a tomar las decisiones que tomé.

Soy arquitecta de profesión. Al acabar mis estudios quise ingresar en el cuerpo de Arquitectos sin fronteras en África, pero no me dejaron. Me rechazaron sin pudor, rompiendo en añicos mis sueños inocentes de la temprana juventud.

Pero lo que está destinado a ser será. Poco después una amiga me habló de una posibilidad de trabajo en Guinea Ecuatorial. Me lancé de cabeza. No tenía dudas. Sabía que era el destino, que un sueño se estaba cumpliendo.

África me regaló muchas cosas, entre ellas los tejidos wax, su cultura y sus tradiciones, a sus mujeres.

La moda siempre había sido otra de mis pasiones. Me crie entre costuras, hilos, patrones y bordados. Las manos de mi abuela hacían arte. Heredé su máquina de coser y ahora es mi herramienta imprescindible para crear elementos que te sorprendan y saquen lo mejor de ti.

En África fue donde rescaté aquel sentimiento único de sorpresa y emoción casi infantil de crear prendas a medida con las telas que yo misma elegía como hacía mi abuela. El colorido africano, las formas, los símbolos, las telas que hablan. Y tú como protagonista del universo Micoco.

En algunas culturas africanas se considera que “la vestimenta es el alfabeto del cuerpo

Micoco nace con la idea de trasladar ese alfabeto de colores al mundo occidental, tiñéndolo de fuerza y libertad, rompiendo con la rutina y atreviéndonos a vivir al máximo y en color.

Significado

El nombre de Micoco nace en Santo Tomé y Príncipe, uno de los países más pequeños del mundo en medio del Océano Atlántico pertenecientes al continente africano. En la lengua vernácula de esa isla significa “albahaca sagrada”.

Gracias

Micoco no existiría si no fuera por todas las almas que van surgiendo a su alrededor. Personas, energías, actitudes, compromisos y sinergias… materiales y herramientas perfectas para la creación de una emoción con un envoltorio perfecto. A todos ellos y todas ellas, GRACIAS.

¡GRACIAS por creer, GRACIAS por confiar, GRACIAS por estar!